Cómo gestionar nuestra alma

viernes, 22 de mayo de 2026

01

Oración

Padre, me has regenerado en Cristo Jesús, para que mi alma ahora exprese la vida eterna, la vida espiritual, tu diseño original restaurado por medio de la cruz, por el poder de tu Espíritu en mi, vivifícame mi Señor para que en todo haga tu voluntad y glorifique tu nombre, amén
02

Lee la Palabra de Dios

“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.”, Romanos 8:6
03

Reflexiona

Lo que alimenta nuestra alma solo debe ser Cristo, es decir, el espíritu en comunión con el Espíritu Santo, sino es así, entonces la fuente que alimente nuestra alma será lo externo, lo temporal, lo banal y esto nos llevará a nuestros propios deseos y nuestro obrar para caer de la gracia y como consecuencia quedar atrapados en culpabilidad. (Gálatas 5:4)

La naturaleza que alimentemos se fortalecerá, según Romanos 8:6, como enfoquemos nuestra mente determina la clase de vida en la que nos movemos y el resultado es inevitable: vida y paz, o muerte.

Un ejemplo para ilustrar el proceso: si se tiene una situación de dificultad, enfermedad, tentación, problema familiar o personal, entonces esto nos puede llevar a resolverlo con preocupación, en nuestra mente, y si además vemos en redes sociales que dice “prestamos fácil sin fiador”, o “ven en vacaciones a nuestra playa y desconéctate de todo”; todo esto está alimentando nuestro yo, tratando de solucionar desde lo externo un problema que es interno; pero en ese momento nos llega el devocional de conexión de vida que está enseñando que nuestra alma sólo halla consuelo en Dios, y por la acción del Espíritu lees el devocional, esto te saca de ti mismo, de resolver en tu pensamiento, o dejarte llevar por tus sensaciones y empiezas a orar, a clamar, a usar el tesoro que tienes dentro, entonces allí alimentas el espíritu con la fuente de agua que brota para vida eterna, es decir empiezas a soltar, a rendirte a la vida que te habita, a Cristo mismo. (Juan 4:14, Jeremías 15:19).

Observemos que la gestión se hace en el orden y diseño divino original: El espíritu (el amo), recibe la vida y dirección de Dios por la conciencia, intuición y comunión, tomando de la fuente, el Espíritu Santo, utilizando como testimonio las Sagradas Escrituras, que apuntan a Cristo. Pero debemos rendirnos, despojarnos de nuestro propio pensar y tomar lo que ya tenemos: la mente de Cristo (1 Corintios 2:16). Entonces el alma, el mayordomo, recibe la notificación del espíritu por la acción del poder que actúa en nosotros, el Espíritu Santo; es avisada y procesa mediante la mente (entendimiento) y rinde la voluntad para ejecutarla, para que el obrar sea el de Cristo, pues cuando expresamos amor, gozo, paz, paciencia y todo el fruto, no es nuestro fruto, sino la expresión del carácter de Cristo. (Gálatas 5:17-22)

Finalmente, el cuerpo (el criado u obrero), como consecuencia, ejecuta la acción en el mundo exterior, convirtiéndose en el santuario exterior que expresa la luz interior. Entonces el alma expresa a quien la gobierna, que debe ser Cristo, nuestro Señor y entonces la vieja naturaleza se empieza a morir de hambre. ¿A qué naturaleza estamos alimentando? Hermanos, este debe ser nuestro crecimiento espiritual y nuestro mover, al ser fortalecidos en el hombre interior por su Espíritu fijando nuestra atención en Cristo (Efesios 3:16, 2 Corintios 5:7).

04

Alaba a Dios

Alabanza: Cómo gestionar nuestra alma
05

Comparte

¿Te bendijo este devocional? Compártelo con alguien que lo necesite.

Devocionales relacionados

La gestión o administración del alma

“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”, Colosenses 3:2 “​​Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.”, 1 Pedro 1:22-23

El alma expresa a quien la gobierna. Lucas 6:45, Proverbios 23:7. El alma son nuestros pensamientos, sentimientos y voluntad. Los creyentes en Cristo t...

El fundamento sobre el alma, el origen

“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.”, Génesis 2:7

¿Por qué no disfrutamos del “consumado es” que Cristo logró en el calvario? y ¿por qué razón no expresamos la realidad espiritual de la regeneración, de...

Notificación del espíritu al alma

“ Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.”, Mateo 16:15-17 “Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.”, Mateo 16:21-23

Observamos en los últimos devocionales, que lo que inició en la caída con una mujer en el Edén ahora es restaurado a través de una mujer que creyó y ex...