El enemigo de la comunión
“Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.”, Colosenses 2:20-23
Tuve la experiencia, muy hermosa de, como padre, colaborarle a mi esposa en darle tetero o biberón a nuestro bebé, como alimentación complementaria. Al ...