¿Abrumado?
lunes, 1 de junio de 2026
Oración
Padre, te pido por favor que pongas claridad en mi mente y corazón. Reconozco que ha habido situaciones en las que he dejado que el agobio nuble mi vista, pero no quiero seguir igual. Señor Jesús, llévame a descansar en ti y en Tu Palabra, revélame y recuérdame por medio de tu Espíritu Santo tu verdad, pues sólo en ti halla descanso mi alma. Amén.
Lee la Palabra de Dios
“En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.” Salmos 94:19
Reflexiona
En zonas montañosas, altiplanos y valles húmedos, en ocasiones se presenta la niebla o neblina. Quizás en algún momento de tu vida habrás podido ser testigo de este suceso y entenderás que cuando llega la niebla a un lugar lo primero que se pierde es la visibilidad. Podríamos decir que lo mismo sucede en nosotros, espiritualmente hablando, cuando permitimos que llegue el agobio.
La Real Academia Española (RAE) define “abrumar” como el agobio que siente una persona cuando tiene una carga pesada, carga que puede provenir no sólo de algo físico sino también de algo mental o emocional, como por ejemplo, una preocupación grave por una responsabilidad que se está afrontando. Como vemos, el sentirse abrumados o agobiados viene como “respuesta a la sobrecarga de tareas o emociones, que provocan agotamiento, confusión y sensación de pérdida de control”. Y es que seamos sinceros: ¿Cuántos de nosotros en diferentes ocasiones hemos experimentado lo que es sentirse abrumado?, posiblemente muchos, quizás por situaciones difíciles que son repetitivas en nuestras vidas, o por pensamientos que no paran de rondar nuestra mente. Seguramente si lo has enfrentado podrás entender que aquel agobio del que hablamos llega a nublar nuestra vida, a cubrir nuestros pensamientos y emociones para no permitirnos ver con claridad, tal como lo hace la niebla o neblina. El problema del agobio es que no llega solo, pues viene con una cantidad de emociones similares: ansiedades, temores, tristezas, frustraciones, etc. Cuando emergen este tipo de emociones lo que hacen es perjudicarnos y desviar nuestra mirada de Dios, por eso el Señor, a través del Salmo 94:19, nos expresa que lo único que puede llegar a darle claridad a nuestras vidas y echar fuera todo agobio, es Su Palabra; pues Su Palabra es la única que puede darle quietud, claridad y consuelo a nuestra alma: “En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma.”
Hermanos, Dios nos quiere recordar que a pesar de que haya responsabilidades que puedan generar ansiedad, estrés o cansancio, no debemos dejarnos abrumar, agobiar, ni dominar por ellas, pues todas estas emociones son contrarias a lo que produce Dios. Lo que el Señor anhela es que tú y yo, a diario, podamos experimentar Su paz, aún en medio de cualquier responsabilidad que debamos enfrentar, pues esa paz es la única que guardará nuestros corazones y pensamientos en Cristo Jesús (Filipenses 4:7)
Alaba a Dios
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