Jesús mi refugio seguro

sábado, 25 de abril de 2026

01

Oración

Maravilloso Padre celestial, gracias por tu Santa Palabra, por poder apropiarme de ella y poder decirte: “examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad y guíame en el camino eterno”. Me dirijo a ti con sinceridad, reconociendo que dependo de ti, que tú eres mi refugio y sé que tú me guardas como a la niña de tus ojos y me amparas bajo la sombra de tus alas, en ti me siento seguro y confiado, amén.
02

Lee la Palabra de Dios

“Oración de David. Oye, oh Jehová, una causa justa; está atento a mi clamor. Escucha mi oración hecha de labios sin engaño. De tu presencia proceda mi vindicación; vean tus ojos la rectitud. Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; he resuelto que mi boca no haga transgresión. En cuanto a las obras humanas, por la palabra de tus labios yo me he guardado de las sendas de los violentos. Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen. Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios; inclina a mí tu oído, escucha mi palabra. Muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra, de los que se levantan contra ellos. Guárdame como a la niña de tus ojos; escóndeme bajo la sombra de tus alas” Salmos 17:1-8
03

Reflexiona

Esta oración la hizo David cuando estaba en peligro. Parece que estaba en el desierto y Saúl y sus hombres lo tenían acorralado y casi logran capturarlo. Este salmo revela la confianza de David en Dios y también puede ser una oración para nosotros en la actualidad, cuando nos encontramos en situaciones de pruebas, ansiedad y peligro.

Es una oración sincera donde el salmista le dice a Dios lo que realmente está sintiendo, cuando dice que su “oración está hecha de labios sin engaño”. Necesitamos, como David, clamar con sinceridad en momentos de angustia. David declaró su integridad ante Dios, sometiéndose al examen divino, para que Él le hiciera justicia. Cuando el Señor prueba nuestro corazón siempre encuentra algo. ¿Estaríamos dispuestos a que el Señor examine nuestra vida?

Esto me lleva a recordar la perfección de Jesús, porque nunca cometió pecado, ni se halló engaño en su boca, que cuando lo maldecían, no respondía con maldición, cuando padecía no amenazaba, sino que encomendaba la causa al que juzga justamente, 1 Pedro 2:22-23. Esto nos ayudaría a pedir más compasión y misericordia por aquellos que nos quieran hacer daño y también a no decir cosas de las cuales tengamos que arrepentirnos después de haberlas dicho. Esto destaca la importancia de la pureza interna y el compromiso de no pecar con nuestra boca. Sabemos que en el mundo siempre habrá maldad, por la presencia de Satanás, el príncipe de este mundo, y siempre habrá “sendas de violentos”, es por eso que como hijos de Dios debemos permanecer alerta, como lo estuvo David con sus enemigos y orar para que las tinieblas retrocedan, para que podamos vencer la tentación y no seamos presa del enemigo.

Siempre debemos decir al Señor que afirme nuestros pies para no resbalar y tener la certeza de que Él escucha nuestra oración. Recordemos Éxodo 19:4 “Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí”. Hemos sido colocados bajo la sombra de sus alas, recordándonos que Él es nuestro refugio, nuestro lugar seguro, debemos confiar en su protección divina y descansar en Él.

04

Alaba a Dios

Alabanza: Jesús mi refugio seguro
05

Comparte

¿Te bendijo este devocional? Compártelo con alguien que lo necesite.

Devocionales relacionados

¿Confiamos en Dios en medio de las crisis?

“Y tomó Ezequías las cartas de mano de los embajadores, y las leyó; y subió a la casa de Jehová, y las extendió delante de Jehová. Entonces Ezequías oró a Jehová, diciendo: Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, que moras entre los querubines, sólo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra; tú hiciste los cielos y la tierra. Inclina, oh Jehová, tu oído, y oye; abre, oh Jehová, tus ojos, y mira; y oye todas las palabras de Senaquerib, que ha enviado a blasfemar al Dios viviente. Ciertamente, oh Jehová, los reyes de Asiria destruyeron todas las tierras y sus comarcas, y entregaron los dioses de ellos al fuego; porque no eran dioses, sino obra de manos de hombre, madera y piedra; por eso los destruyeron. Ahora pues, Jehová Dios nuestro, líbranos de su mano, para que todos los reinos de la tierra conozcan que sólo tú eres Jehová”. Isaías 37:14-20

Este pasaje nos enseña la actitud del rey Ezequías frente a una gran crisis que amenazaba a Judá y a su ciudad capital Jerusalén, que iban a ser destrui...

Profundicemos en el reposo

“En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza.”, Isaías 30:15b

Hay una idea categórica y contundente que se repite de muchas maneras en las Escrituras Sagradas, es decir, en la biblia: el obrar de Dios se activa de ...

Confía, deléitate, encomienda y calla

“No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, y como la hierba verde se secarán. Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía. Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades”. Salmos 37:1-7

Este salmo de David expresa su experiencia y es una promesa de bendición futura para el remanente fiel a Dios en este tiempo. Nos exhorta a no impacient...