Cuando dudamos

miércoles, 15 de julio de 2026

01

Oración

Padre, que la tentación, la prueba o la dificultad no me hagan dudar u olvidar del verdadero gozo, plenitud y delicias que se encuentran a tu diestra y en tu presencia; no permitas que nada de este mundo ni aun mi carne, me alejen de ti, ni me desvíen de tu voluntad; confio y te doy gracias porque así lo has hecho y lo seguirás haciendo por Jesucristo tu amado Hijo, mi Señor y Salvador, amén.
02

Lee la Palabra de Dios

“Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio,” Hebreos 3:12-14
03

Reflexiona

Hemos sido llamados, escogidos y participantes de Cristo; se nos ha dado seguridad, propósito y esperanza; hemos disfrutado de la gracia, misericordia y el amor incondicional del Señor, pero a pesar de todo, cuando llega la tentación, la prueba o los momentos difíciles, nos queremos apartar, nos ponemos a pensar y dejamos de orar.

El pecado, como dice Hebreos 3:13, es un engaño; engaño en el cual podemos caer o nos puede hacer resbalar; dudamos, cuestionamos y vagamos en nuestro corazón comparando las aparentes delicias, la gloria o las recompensas del pecado con la situación o circunstancias en las cuales nos tiene Dios de manera temporal y con propósito. Nos hacemos semejantes a la actitud del pueblo de Israel, pues habiendo sido libertados de la esclavitud de egipto y dirigiendose a la tierra prometida, teniendo que pasar por un desierto de unos pocos dias, se quejaban, dudaban, murmuraban y hasta querian regresar a su anterior condición.

Hermanos, contrario a la actitud de pecado por la que optó el pueblo de Israel en la travesía por su desierto, nuestro Dios hoy nos quiere exhortar a que nos humillemos ante Él, que optemos por una actitud de humildad, fe, gratitud, gozo y oración para que nuestro corazón no se endurezca por el engaño del pecado ni haya en nosotros incredulidad; recordando así mismo que: “Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.” 1 Pedro 5:10.

04

Alaba a Dios

Alabanza: Cuando dudamos
05

Comparte

¿Te bendijo este devocional? Compártelo con alguien que lo necesite.

Devocionales relacionados

Plantados en la presencia de Dios. Parte 1

“El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán”. Salmos 92:12-13

Permíteme hacer la siguiente analogía para poder entender la necesidad que tenemos como hijos de Dios de perseverar en la fe y crecer cada día dependien...

Un llamado a la adoración y a la obediencia

“Venid, aclamemos alegremente a Jehová; cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación. Lleguemos ante su presencia con alabanza; aclamémosle con cánticos. Porque Jehová es Dios grande, y Rey grande sobre todos los dioses. Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas. Suyo también el mar, pues él lo hizo; y sus manos formaron la tierra seca. Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor. Porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestro corazón, como en Meriba, como en el día de Masah en el desierto”. Salmos 95:1-8 “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio”. Hebreos 3:12-14

Nuestro Gran Dios nos está haciendo un llamado a la adoración, a acercarnos a Él, con gratitud y gozo, reverenciándolo porque es la “Roca de nuestra Sal...

Vivir en la fe del Hijo de Dios

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” Gálatas 2:20

Vernos a nosotros mismos, nuestro pecado y por tanto nuestro total inmerecimiento de alguna bondad o benignidad por parte de nuestro Señor, es una condi...