Poder, amor y dominio propio para vivir en el Espíritu

lunes, 23 de marzo de 2026

01

Oración

Gracias Padre Dios por llamarme a vivir en el Espíritu para participar efectivamente en tus negocios, haciéndome parte de tu plan de salvación para llevar a otros tu amor. Amén.
02

Lee la Palabra de Dios

"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio." 2 Timoteo 1:7
03

Reflexiona

Dios quiere recordarnos, o enseñarnos que Él no nos ha dado un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio, para que tengamos la certeza, como lo hemos venido viendo en los devocionales de este mes, que tenemos todo lo necesario para vivir en el Espíritu.

Ahora bien, una de las finalidades de vivir en el Espíritu, es poder participar de los negocios del Padre, de la misma manera como lo hizo Jesús, quien a la edad de doce años, ya tenía claro su propósito en esta vida, al punto de llegar a decirle a sus padres: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?”. (Lucas 2:49b)

Estar en los negocios del Padre implica hacer su voluntad, y para hacer la voluntad de Dios es necesaria la obediencia, pues es por medio de ésta, que podremos realizar esas buenas obras que Dios ya ha preparado de antemano, para que nosotros sus hijos, andemos en ellas, claro que todo esto es posible únicamente por Cristo, como dice Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

Ahora bien, es necesario que nosotros realicemos esas buenas obras, ¿Cómo?, muriendo a nosotros mismos y permitiendo que Jesús viva a través nuestro como dice Gálatas 2:20 “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” La clave está en una vida de fe, pero no una fe cualquiera, sino la fe del Hijo de Dios, la cual me da certeza y convicción, para llevarme a la obediencia que es la manifestación o el obrar del amor.

Así que hermanos, armémonos de valentía, y con el poder que trae la comunión del Espíritu Santo (Hechos 1:8), con el amor de Dios que ha sido derramado en nuestro corazón por el Espíritu (Romanos 5:5), y con el dominio propio que se nos ha otorgado (2 Timoteo 1:7), pongamos manos a la obra, para participar de los negocios del Padre: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Mateo 28:19-20

04

Alaba a Dios

Alabanza: Poder, amor y dominio propio para vivir en el Espíritu
05

Comparte

¿Te bendijo este devocional? Compártelo con alguien que lo necesite.