Cambiando la fuente de nuestro obrar
“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”, Gálatas 5:19-21 “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.” Gálatas 5:22-23. “Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.”, 1 Corintios 15:22
Todos nacimos en Adán desde el vientre de nuestra madre. Sin excepción, heredamos una naturaleza caída; nuestro sistema operativo venía infectado por el...