La fe crece cuando la usas
“Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote”. Marcos 5:25-29
Una semilla de fe es lo que Dios nos ha dado a cada uno para que podamos activarla creyendo en lo que Él dice en su Palabra. En Mateo 17:20 dice: “Jesús...