Disfrutando la Comunión como un niño

martes, 4 de agosto de 2026

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Oración

Padre Dios, hoy quiero venir a ti como un niño, quiero permanecer en tu regazo, y disfrutar de tu presencia; trae paz y gozo a mi vida, en el nombre de Jesús. Amén.
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Lee la Palabra de Dios

“Y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” Mateo 18:3 “Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.” Mateo 19:15
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Reflexiona

En una ocasión mi hijo, quien aún no cumple los dos años, al estar cansado y acercarse su hora de dormir, se encontraba irritado, no paraba de llorar, lo único que el niño quería era estar junto a su mamá, en sus brazos, pegado a su seno; cuando ella lo cargó, inmediatamente comenzó a calmarse, y al estar lactando se tranquilizó.

Esta escena me recordó Juan 1:18 que dice: “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.” Al reflexionar sobre este pasaje podía ver la conexión entre el seno del Padre y la comunión del Espíritu, pues Jesús, el Hijo de Dios, nuestro ejemplo a seguir, siempre permanecía en esa unidad con el Padre Celestial, en su regazo, en su seno.

Para nosotros los creyentes, esta es una invitación de parte de nuestro Padre Dios, para permanecer en esa comunión, que ahora podemos tener gracias a la obra de Cristo Jesús, quien nos ha dado su Santo Espíritu, precisamente para poder también disfrutar del significado de estar junto con Cristo en el seno del Padre.

Muchos hoy en día, al igual que un niño, nos encontramos irritados y cansados; pero solo necesitamos ir al seno del Padre, es decir a disfrutar de la comunión del Espíritu, pues ahí es donde podemos encontrar el verdadero descanso para nuestra alma, tal como lo declara Jesús en Mateo 11:28-29 “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”

De manera práctica lo que debemos hacer es atender el llamado que Jesús nos hace en Mateo 18:13 para volvernos como un niño, en el sentido de reconocer nuestra necesidad de Él, al igual que un niño tiene necesidad de su madre, y venir a Él como tal, teniendo la certeza que el reino de los cielos es de ellos, como dice Mateo 19:15, y recordando que “el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.” Romanos 14:17.

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Alaba a Dios

Alabanza: Disfrutando la Comunión como un niño
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