Revelación para vivir en el Espíritu

martes, 24 de marzo de 2026

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Oración

Espíritu de Dios, solo tú puedes darme la revelación que necesito para vivir en el Espíritu, por eso vengo a ti para que me ilumines con tu Palabra y me des sabiduría. Amén
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Lee la Palabra de Dios

"Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa." Romanos 1:19-20 "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó." Génesis 1:27
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Reflexiona

Muchos creyentes desean sinceramente vivir en el Espíritu y experimentar la vida abundante que Jesús prometió, pero a menudo no saben cómo lograrlo. Aunque a veces inician correctamente, viviendo en el Espíritu, como los gálatas, con el tiempo se desvían y vuelven a vivir en la carne (Gálatas 3:3). Una causa principal de este problema es la falta de conocimiento, un desafío que ya enfrentó el pueblo de Israel, como lo dice Oseas 4:6a: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.” Para contrarrestar esto, podemos pedir la ayuda del Espíritu Santo para comprender mejor lo que significa vivir en el Espíritu.

Para ello, trazaremos un paralelo entre el desarrollo natural de la vida humana y el desarrollo espiritual de la nueva vida en Cristo. Romanos 1:19-20 nos enseña que lo invisible, lo que proviene de Dios, es decir, lo espiritual, puede entenderse a través de su propia creación, lo natural. Pero es por el Espíritu Santo que tenemos esta revelación.

Por ejemplo, el hombre fue creado a imagen de Dios (Génesis 1:27). Por ello, en nuestra vida natural se nos dieron pensamientos, sentimientos y voluntad, los cuales componen nuestra alma y nos capacitan para comprender nuestro mundo y también para relacionarnos con nuestro entorno y nuestros semejantes. En paralelo, cuando recibimos a Cristo como Señor y Salvador, se nos otorga una nueva vida espiritual. Con ella, se nos da: la Mente de Cristo, con la cual podemos comprender los pensamientos de Dios; un nuevo corazón, donde están escritos sus mandamientos; el dominio propio, con el cual podemos obedecer. Estos elementos conforman nuestro espíritu y nos permiten entender las cosas espirituales pero también relacionarnos con Dios.

El desarrollo espiritual es similar al natural. Así como un niño necesita alimentarse para tener un buen desarrollo, permitiendo que su cerebro y su cuerpo en pleno funcionamiento formen pensamientos y sentimientos que lo lleven a tomar decisiones; en lo espiritual también: necesitamos alimentarnos de la Palabra de Dios para formar nuevos pensamientos con la Mente de Cristo, y también para experimentar su sentir. Esto nos capacita para tomar nuevas decisiones, ejecutándolas gracias al dominio propio que proviene del fruto del Espíritu Santo.

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Alaba a Dios

Alabanza: Revelación para vivir en el Espíritu
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