¿Quién soy? Parte 1

viernes, 23 de enero de 2026

01

Oración

Padre, soy una nueva creación, nacido de nuevo por medio de la fe en Cristo, para gloria de tu nombre, bautizado por el Espíritu en Cristo, para ser parte de su cuerpo, la iglesia, un nuevo hombre, que ahora disfruta de ser tu hijo amado, porque soy acepto en el Amado, que murió en la cruz y resucitó para darme su vida eterna, porque Él es, yo soy. Amén
02

Lee la Palabra de Dios

“pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”, Gálatas 3:26-28 “Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos”, Romanos 14:8
03

Reflexiona

Como mencionamos ayer, la respuesta de quien soy, si se aborda desde la psicología, (lo cual es válido en ciertos contextos), responde a nivel del alma, relacionado a la integración de nuestros valores, rasgos de personalidad, de toda nuestra historia, nuestra manera de pensar, entre otras cosas. Todos estos elementos son temporales.

Pero la escritura sagrada nos da una respuesta increíble: lo que soy no depende de las circunstancias externas, ni de mi pasado, ni de lo que existe, ni siquiera de mí mismo, sino que lo que soy, depende únicamente de mi fe en Cristo. (Efesios 2:8-10)

Por esta razón, toda la humanidad está llamada a la fe en él, porque esto determina nuestra existencia eterna y también la transformación en el ahora por el nuevo nacimiento. (Juan 1:12-13, Juan 3:3)

Por eso dice la escritura: “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria” (Colosenses 3:2-4).

Como explica el pasaje anterior, es Cristo mi vida, en él soy, existo y me muevo. Observemos que el versículo dice “Cristo, vuestra vida”, por lo tanto no es mi vida y la vida de Cristo, o dos cosas diferentes, sino que mi vida está escondida en él.

Lo anterior significa que todos los que hemos creído fuimos unidos o bautizados a una única vida, la vida eterna de Cristo, pues él es, era y habrá de venir (1 Corintios 12:13, Apocalipsis 1:8) y todos, incluidos nosotros, fuimos creados por medio de él y para él: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.” (Colosenses 1:16).

Tú y yo, fuimos creados por medio de Cristo y para Cristo, entonces te preguntarás ¿dónde quedo yo? Seguiremos reflexionando acerca de esto mañana, mientras tanto, podemos preguntarnos cada uno de nosotros, pidiendo guía al Espíritu Santo, ¿cuál es nuestra verdadera identidad?

04

Alaba a Dios

Alabanza: ¿Quién soy? Parte 1
05

Comparte

¿Te bendijo este devocional? Compártelo con alguien que lo necesite.

Devocionales relacionados

¿Quién soy? Parte 2

“Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu”, 1 Corintios 12:13 “Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.”, Romanos 6:11

No es una pérdida de identidad, sino que al ser encontrado por Cristo, encuentro mi verdadera identidad, por esto dice: “De modo que si alguno está en C...

Vivir en el Espíritu trae libertad

"Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad." 2 Corintios 3:17

El vivir en el Espíritu debería ser la manifestación natural de la nueva vida que recibimos al creer en Cristo Jesús. No obstante, no siempre experiment...

El amor de Dios, provisión para vivir en el Espíritu

"Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios." Efesios 3:14-19.

El apóstol Pablo, movido por el Espíritu, ora para que los creyentes en Éfeso experimenten la plenitud de Dios. Esta oración contiene claves fundamental...