Carácter

miércoles, 25 de febrero de 2026

01

Oración

Padre, el carácter que quiero que se refleje diariamente en mi vida es el de Tu Hijo Jesucristo. No quiero seguir recibiendo los resultados del actuar en mi carne, sino que quiero experimentar más bien, las delicias que produce en mi vida el fruto de Tu Santo Espíritu. Espíritu Santo de Dios ayúdame a morir a mí misma diariamente y a permitirle a Cristo que tome el control de mi vida. Amén.
02

Lee la Palabra de Dios

"Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande." Éxodo 32:7-10
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Reflexiona

¿Qué harías si estuvieras en la posición de Moisés?, ¿apoyarías la voluntad de Dios de destruir al pueblo, o por el contrario, intercederías para que el Señor tuviera, una vez más, misericordia de Su pueblo? En el caso de Moisés, él decidió orar a Dios y pedir misericordia para el pueblo de Israel (Éxodo 32:11). Lo anterior nos permite ver el gran cambio que tuvo Moisés en su carácter, pues recordemos que antes del llamado hecho por Dios, Moisés era un hombre iracundo que cuando veía una discusión o injusticia, intervenía, y terminaba haciendo de acuerdo a lo que a él bien le parecía. Recordemos Éxodo 2:11-12, ¿cómo actuó Moisés cuando vió que un Egipcio golpeaba injustamente a un Hebreo mientras éste hacia su dura tarea en medio de la esclavitud? Moisés decidió matar al Egipcio y esconderlo en la arena; o que tal el actuar de Moisés en Éxodo 2:13-14a, Al ver a dos Hebreos reñir, Moisés decidió intervenir, pero esta vez llamando a razonar a aquel hombre que golpeaba al otro para que no lo hiciera más, sin embargo, este hombre Hebreo al haber visto cómo Moisés había matado a aquel Egipcio el día anterior, lo confrontó, diciéndole que si acaso también lo mataría a él como había hecho con aquel Egipcio. Como vemos, ese era el carácter de Moisés antes del llamado de Dios, un hombre con un carácter fuerte e iracundo; pero en Éxodo 32:11-13 no vemos el carácter iracundo de Moisés, sino más bien el carácter de Cristo, uno que es misericordioso, bondadoso y compasivo, carácter que se refleja en nuestras vidas cuando por medio de la intimidad con el Espíritu Santo le permitimos a Cristo vivir, dirigir nuestro andar (Éxodo 34:29) ¿Por qué decimos ésto? Porque la Palabra de Dios nos recuerda que si hubiésemos cometido pecado, la confianza está en que delante del Padre tenemos abogado, a Jesucristo (1 Juan 2:1).

Dios en ese instante en el que el pueblo había hecho lo malo delante de sus ojos haciendo un becerro de fundición y adorándolo, estaba exigiendo justicia, pues el pueblo le había desobedecido. Sin embargo, vemos a Jesucristo, usando como instrumento a Moisés, para interceder por el pueblo. En medio de esta oración dicha por Moisés podemos ver a Cristo recordándole a Su Padre quién es Él, Su grandeza, Su misericordia, el pacto que ha hecho con Abraham, Isaac e Israel (Jacob) y Su palabra y promesas las cuales son fieles y verdaderas, y sólo por esto la Biblia nos revela que Dios se arrepiente de lo que había de hacer a su pueblo (Éxodo 32:14). Qué extraordinario es ver a Jesús reflejado en nuestras vidas, pues cuando le permitimos a Él vivir en nosotros se ve el fruto de Su Espíritu en nosotros, fruto del cuál gozamos todos nosotros y aquellos que nos rodean.

Hermanos, Dios a través de este devocional nos quiere exhortar y recordar una gran Verdad, el carácter que debemos reflejar en el mundo y al mundo, no es un carácter del viejo hombre que está viciado de ira y demás obras de la carne, pues ese viejo hombre ha sido crucificado y está muerto; el carácter que se debe evidenciar en nuestras vidas es el de Cristo, pues Su Palabra nos recuerda que quien vive ahora en nosotros es Cristo, por lo tanto, permitámosle a Cristo, por medio de la fe y de la intimidad con Su Espíritu Santo, tomar el control de nuestras vidas (Gálatas 2:20).

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Alaba a Dios

Alabanza: Carácter
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