Los buenos y los malos necesitan de Cristo. Parte 1
2026-01-01

1. Oración inicial
«Padre, has querido revelarte por medio de la locura de la predicación, que anuncia que la verdadera vida es en Cristo Jesús y que murió por nuestros pecados, pero que resucitó para darnos vida eterna. Te pedimos Padre nos sea revelado tu amor y podamos experimentar el nuevo nacimiento, para gloria de tu nombre, amén.»

2. Lee la palabra de Dios
“Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero. A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos.
Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.
Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. ”, Hechos 10:39-45

3. Reflexiona
En la escritura encontramos el testimonio de hombres buenos y piadosos, que a pesar de su virtuosa condición necesitaban el mensaje de salvación para nacer de nuevo: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.” (Romanos 1:16)
Vemos el caso del centurión Romano Cornelio, del cual el Espíritu dice “piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.” (Hechos 10:2), tuvo una visión en la cual un ángel le decía que enviara hombres por Pedro “él te dirá lo que es necesario que hagas.” (Hechos 10:6).
Pedro a su vez, mientras los hombres venían en camino a buscarlo, tiene una visión donde se le revela que Dios también ahora, por Cristo, busca a los no judios, y le dice “Levántate, pues, y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado. ” (Hechos 10:20) y ellos le dicen que vienen con la misión de llevarlo a casa de Cornelio “de hacerte venir a su casa para oír tus palabras” (Hechos 10:22); ¿cuáles fueron esas palabras de Pedro?, están registradas en Hechos 10:39-45, en el pasaje de hoy.
Pedro da testimonio de Cristo, su muerte y resurrección, entonces los oyentes reciben el Espíritu Santo, porque creyeron en lo que escucharon. “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa” (Efesios 1:13).
Cornelio era bueno, pero con su bondad y todo, necesitaba escuchar y creer en el evangelio para que él y su familia fueran salvos. ¿A quienes de tus familiares o amigos aún no les has compartido el evangelio de salvación?
Todos necesitan escucharlo y creer para hacer parte de la familia de Dios.

4. Alaba a Dios

5. Comparte
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