La gloria de Dios, no la gloria del hombre. Parte 2
2026-01-12

1. Oración inicial
«Padre, en Cristo me has colocado para regresar a tu gloria y expresarla en todo lo que piense, sienta y haga, guia mis pasos para que todo lo que este día haga exprese tu gloria, la gloria de tu Hijo Jesús, expresada en mi. Amen.»

2. Lee la palabra de Dios
“a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,” Colosenses 1:27
“y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.”, Colosenses 2:10

3. Reflexiona
En nuestra vida diaria, debemos aplicar que todo lo que hagamos sea para su gloria, podemos preguntarnos incluso si todo lo que hacemos es para su gloria, y el Espíritu nos ayuda a discernir, ¿nos llevaremos muchas sorpresas o seremos aprobados en lo que hacemos?: “porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.” (2 Corintios 10:18).
Aun lo bueno de nosotros, debe ser llevado a la cruz: “Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.” “Lucas 16:15
De seguro limpiaremos la basura de nuestra vida y nos quitaremos muchas cargas, dejaremos de perder mucho tiempo.
Así que en oración, guiados por su Espíritu cuando hagamos cualquier cosa, pidamos revelación si esto o aquello que hacemos, pensamos o incluso decimos, es para su gloria o realmente es para nuestra propia gloria.
Detente hermano en este momento, piensa en lo que vas a hacer en este día y pregunta, ¿Señor, esto es para tu gloria o para mi propia gloria? (compras, inversiones, tratamientos, relaciones, el trabajo, mis planes, mis pensamientos, servicio en la iglesia…).
Colosenses 1:27 nos dice que la gloria del hombre es tener a Jesucristo: “a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria,”. La única esperanza de volver al Padre, al lugar de donde nunca debimos haber salido. En Cristo hemos regresado al Padre, para darle la gloria que le corresponde.
¿Aquello que piensas hacer hoy es para la gloria de Dios?

4. Alaba a Dios

5. Comparte
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