El misterio de la iglesia
2026-01-03

1. Oración inicial
«Padre amado, me salvaste colocándome en tu hijo, su vida eterna en mi, mi habitación eres tú mi Señor, mi lugar de paz, he regresado a tu gloria, a mi verdadera casa espiritual y real, donde todo sucede según tu voluntad, gracias Padre, te alabo y te doy gracias por Cristo, en el poder de tu Espíritu que me revela la verdad de tu iglesia. Amén»

2. Lee la palabra de Dios
“Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros” Romanos 12:4-5

3. Reflexiona
Hace cierto tiempo quería enseñarle a mi hija menor el concepto de iglesia, y pensé en hacerle un dibujo para que empezara a entender. Lo primero que vino a mi mente fue una casa con una cruz encima. Es decir, la imagen de un templo, con puerta grande y una cruz.
Pero el Espíritu me llevó a la escritura a leer en varios pasajes acerca del tema y encontré algo muy diferente; escudriñando en estos pasajes, pude percibir por el Espíritu, que lo que enseñaba la escritura no se acomodaba al concepto que tenía en mi mente; se mostraban en la escritura ejemplos orgánicos:
La iglesia como cuerpo (1 corintios 12), una familia (Efesios 2:19 ), es un templo viviente construido con piedras vivas (1 pedro 2:5), concluyentemente no un edificio físico.
Además, estos pasajes hablan de cómo la iglesia funciona: “de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.” (Efesios 4:16), pero todo el crecimiento de los miembros es para que Cristo crezca en cada uno nosotros: “sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,” (Efesios 4:15)
Entonces, la iglesia es el cuerpo de Cristo, es la forma que tomó Cristo en su resurrección, fue impartido en nosotros; la vida que nos habita, nosotros en él y él en nosotros: “En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios” (1 Juan 4:13-15 )
Cuando me quedó claro por la guía del Espíritu, dándome entendimiento de esta realidad y esta verdad, entonces dibujé a mi hija una silueta de Cristo y varias personas dentro de él, ‘nosotros en él y él en nosotros’, es la verdad que se nos debe revelar por el Espíritu, para que nuestra realidad sea transformada, para que caiga lo que no es y entonces así emerja lo que es, la vida de Cristo mismo en nosotros.

4. Alaba a Dios

5. Comparte
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