Dios de pactos. Parte 2
2026-01-14

1. Oración inicial
«Por medio del pacto nuevo y eterno, sellado con tu preciosa sangre, puedo acercarme en Cristo al Padre, con toda certeza y se que tengo las peticiones y toda provisión, con el propósito de glorificarle, de acuerdo a su voluntad, pues estoy en Él y Él en mi, para ser un ministro competente del nuevo pacto, en el poder de su Espíritu. Amén»

2. Lee la palabra de Dios
“no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.”, 2 Corintios 3:5-6
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”, Filipenses 4:19

3. Reflexiona
En el devocional anterior aprendimos que la expresión precisa de la manifestación de Dios al hombre es a través del pacto y que en el nuevo pacto nos incluyó en su Hijo amado, por medio de la fe. Y esto tiene varias implicaciones eternas y determinantes para nosotros, analizaremos dos de ellas:
Somos mayordomos de una gloriosa gracia, ‘ministros competentes de un nuevo pacto’ y esto nos fue concedido en el Hijo, no hay mejora o una continuación del viejo hombre, todo es hecho nuevo, como lo confirma 2 Corintios 5:17: “De modo que si alguno está “en Cristo”, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.
Todo lo que pedimos y nos es dado, está en Cristo: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”, Filipenses 4:19. Es decir que, hoy lo que pedimos nos es concedido porque estamos en Cristo, unidos a Él, por eso Cristo nos enseña que: “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.” (Juan 15:7-8).
Hermano, ¿Dónde está tu bendición, tu esposa(o), tu trabajo, tu protección, tu sanidad? En Cristo.
Con esta fe certera podemos hacer nuestras peticiones a Dios, al Dios de pactos, por Cristo, el mediador del nuevo pacto eterno.
Entonces, entendemos con mayor profundidad y precisión cuando se dice “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho”, 1 Juan 5:14-15.

4. Alaba a Dios

5. Comparte
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