Decisiones
2026-02-23

1. Oración inicial
«Padre, que se haga Tu Voluntad y no la mía pues confío en que Tu Voluntad es buena, agradable y perfecta. Señor, Tus pensamientos y caminos son más altos que los míos ¿por qué he de dudar en obedecerte y seguir Tu consejo? Hoy suelto mis miedos delante de Tí, y a cambio, me aferro a la Verdad de Tu Palabra. Amén.»

2. Lee la palabra de Dios
«Después envió el rey Sedequías, e hizo traer al profeta Jeremías a su presencia, en la tercera entrada de la casa de Jehová. Y dijo el rey a Jeremías: Te haré una pregunta; no me encubras ninguna cosa. Y Jeremías dijo a Sedequías: Si te lo declarare, ¿no es verdad que me matarás? y si te diere consejo, no me escucharás. Y juró el rey Sedequías en secreto a Jeremías, diciendo: Vive Jehová que nos hizo esta alma, que no te mataré, ni te entregaré en mano de estos varones que buscan tu vida. Entonces dijo Jeremías a Sedequías: Así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel: Si te entregas en seguida a los príncipes del rey de Babilonia, tu alma vivirá, y esta ciudad no será puesta a fuego, y vivirás tú y tu casa. Pero si no te entregas a los príncipes del rey de Babilonia, esta ciudad será entregada en mano de los caldeos, y la pondrán a fuego, y tú no escaparás de sus manos.» Jeremías 38:14-18

3. Reflexiona
¿Qué decisión tomarías si estuvieras en la situación del rey Sedequías?, ¿obedecerías a Dios y te entregarías al pueblo enemigo para que tú y tú familia vivieran, incluso si eso implicara ser esclavos? o por el contrario, ¿impulsado por el miedo, huirías con tu familia para no ver esclavitud, aún sabiendo que todos perecerán y morirán? La decisión parece fácil de tomar, pues el resultado de tomar cualquiera de las dos decisiones había sido revelado por Dios, sin embargo, el miedo de lo que vemos en frente y la ansiedad que nos produce lo que aún no conocemos y nos depara el futuro, nos lleva a dudar de Dios y de cuál decisión debemos tomar, como le sucedió a Sedequías; al no confiar en la palabra de Dios, revelada por el profeta Jeremías, y al verse acorralado por sus enemigos decide huir, el resultado: la muerte para él, su familia y la destrucción de la ciudad.
Hermanos, nadie ha dicho que tomar decisiones como éstas sea fácil, pues implica una total confianza y dependencia de Dios, a pesar de nuestros temores e inseguridades, por eso es tan importante la fe, pues sabemos que si caminamos en este mundo no debe ser por vista sino por fe, pues la fe es la que nos lleva a confiar en que la Palabra de Dios es verdadera y que Dios, quien es el Padre de toda Verdad, nos guiará hacia donde su buena, perfecta y agradable Voluntad lo requiera.
Este devocional nos confronta, no en cuanto a tener miedo, pues las cosas que no conocemos corporalmente nos llevan a temer, y es que el organismo está diseñado para protegerse del peligro por eso experimentamos esa sensación de temor. El miedo de Sedequías era real, sabía que dentro de poco Nabucodonosor se acercaría para ir en contra de él y su pueblo, y por si fuera poco. tenía miedo de que parte del pueblo que estaba con los Caldeos se juntaran para entregarle a Nabucodonosor. Aquellos temores abrumaron a Sedequías, pero en medio de ésto la Bondad de Dios se seguía manifestando, por eso el profeta le manifiesta que esté tranquilo y lo anima a que se rinda ante Nabucodonosor pues el pueblo no lo entregaría, lo único que Sedequías debía hacer era: oír la voz de Jehová, para que le fuera bien y viviera él y su familia (Jeremías 38:20). Sedequías tomó la decisión equivocada y vimos el resultado de ella, la muerte; el Señor hoy también nos confronta en cuanto a qué decisión tomaremos nosotros, ¿seguiremos el Consejo Sabio de Dios, o seguiremos el nuestro? Dios para ésto nos recuerda Su Palabra y nos exhorta e impulsa a escoger la vida, para que como dice Deuteronomio 30:19, vivamos nosotros y nuestra descendencia.

4. Alaba a Dios

5. Comparte
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