Quiero ser trigo, no cizaña
2026-01-20

1. Oración inicial
«Padre, se que ya no vivo yo, que mi vida está escondida con Cristo en ti, pues fui unido a Él, por medio de la fe, te alabo y te bendigo mi Dios, porque me has rescatado del pecado y del maligno, me has dado vida nueva por el poder de tu Espíritu, amén»

2. Lee la palabra de Dios
“De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará”, Juan 12:24-25
“Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.”, Romanos 6:4

3. Reflexiona
Así que, si queremos ser trigo y no cizaña, debemos hacer lo que el mismo Señor Jesús nos dice en Juan 12:24 “De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.”
Lo primero, es saber que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Cristo, conforme dice Romanos 6:6: «sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.”
Aunque se escribe en pasado “fue”, éste es, un hecho consumado eterno que se hace verdad o realidad presente en todo aquel que cree en Cristo.
Esta es la experiencia de todos los que creemos en Jesús.
Jesús nos sustituyó en la cruz, pero al mismo tiempo, nuestro viejo hombre, el que representa la suma total de todo lo que heredamos de Adán, fue crucificado juntamente con Cristo, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado’ (Romanos 6:6b).
Y lo segundo, debemos entender profundamente lo que revela Juan 12:25: “El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.”; la palabra ‘vida’ en las dos primeras frases vienen del griego “Psique” y su significado se relaciona con el alma, mas la última palabra, para vida, viene del griego Zoe, que en el contexto bíblico aparece cuando se habla de “vida eterna”, como por ejemplo en Juan 10:10: “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.
Esto significa que si quiero verdaderamente crecer como el trigo y dar fruto, debo negarme a mí mismo, a la vida del alma; no confiar en lo que yo pienso, siento o hago, sino que mi pensar, mi sentir y mi obrar, sean el de Cristo.
Morir a mi, para llevar mucho fruto.
Es decir, la propia vida eterna de Cristo en mí, surge o se expresa libremente cuando no confío en mí mismo, en mi propio corazón, sino solamente en Jesús. (Jeremías 17:9)
Cuando tenemos el testimonio del Espíritu Santo, de nuestra muerte y resurrección juntamente con Cristo y de que nuestra entrega es completa, entonces podemos reconocer por la fe, que:
-Cuando Jesús murió, yo morí
-Cuando Jesús fue sepultado, yo fui sepultado
-Y cuando Él resucitó, yo también resucité para andar en vida nueva.

4. Alaba a Dios

5. Comparte
Escúchanos en Spotify
Puedes compartir este devocional en Facebook, Whatsapp, Twitter y LinkedIn
